Gracias a una peculiaridad del cosmos, la distancia media de la Luna a nuestro planeta hace que, desde aquí, parezca tener el mismo tamaño que el Sol, que es mucho más grande. De vez en cuando la Luna se sitúa entre la Tierra y nuestra estrella, por lo que parece taparla por completo, bloqueando temporalmente su luz y creando un eclipse total a lo largo de la estrecha franja que la sombra de la Luna proyecta sobre nosotros.
Pero en ocasiones esta alineación hace que la Luna solo cubra parcialmente el disco solar. El sábado 11 de agosto de 2018 se pudo disfrutar de uno de estos eclipses parciales en el norte y el este de Europa, en el área septentrional de Norteamérica y en algunos lugares del norte y el oeste de Asia.
El satélite de observación del Sol Proba-2 de la ESA circunvala la Tierra unas 14,5 veces al día y, debido al cambio constante de su ángulo de visión, pasó dos veces por delante de la sombra de la Luna durante el eclipse.
Las imágenes se tomaron con la cámara SWAP del satélite, que funciona a longitudes de onda del ultravioleta extremo para captar la corona solar, la atmósfera turbulenta del Sol que presenta temperaturas de aproximadamente un millón de grados, que puede verse al fondo.
Fuente: http://www.esa.int
Comentarios
Publicar un comentario